Trastorno de Espectro Autista

El trastorno del espectro autista (ASD) es el nombre que se le da a un grupo de dificultades en dos áreas principalmente: comunicación e interacciones con otras personas, e intereses intensos o patrones de comportamiento repetitivos y a veces estereotipados (DSM-V). Algunas personas prefieren referirse a una condición en lugar de un trastorno para enfatizar las cualidades positivas y no sólo las dificultades que una persona con un diagnóstico puede tener.

Algunas de las dificultades y desafíos que los niños, jóvenes y adultos con un diagnóstico de autismo pueden experimentar incluyen:

  • Dificultades enfrentándose a cambios, probando nuevas experiencias o yendo a sitios nuevos y conociendo a gente nueva.
  • Dificultades sobrellevando cambios de planes y eventos inesperados.
  • Dificultades haciendo y manteniendo amigos.
  • Sensibilidad sensorial (por ejemplo, ser extremadamente sensibles a determinados ruidos, sabores, olores, texturas y colores en la comida, al contacto físico, estar en sitios con mucha gente y mucho movimiento alrededor, etc.).
  • También pueden sentirse malinterpretados por otras personas o pueden tener dificultades entendiendo el comportamiento y las intenciones de otras personas.
  • Las personas con un diagnóstico de autismo pueden ser particularmente vulnerables a estados de ánimo bajo y síntomas de ansiedad por todos los factores descritos más arriba. 

A las personas con diagnostico de autismo les puede ir bien y pueden superar desafíos y dificultades con el apoyo adecuado y estando en el entorno adecuado. La terapia puede ayudar a pensar como adaptar el entorno para que el niño o adulto estén cómodos y tranquilos y asistir a la persona para que pueda desarrollar las habilidades y estrategias que le ayudaran a sobrellevar desafíos y dificultades. Terapia puede ser particularmente útil cuando la persona se enfrenta a cambios y transiciones (por ejemplo, cambio de colegio o trabajo, cambio de país o ciudad o en la familia, como el nacimiento de un hijo o un hermano).

Las personas con rasgos del espectro autista tienen con frecuencia uno o varios intereses especiales. Estos intereses pueden ser positivos, ya que les pueden dedicar mucha atención y energía y pueden ser muy buenos en ese área especifica (por ejemplo, desarrollar un conocimiento profundo de un tema, tener habilidades excepcionales tocando un instrumento musical o en temas de informática). Sin embargo, estos intereses pueden distanciar a la persona de otros si no están interesados en el mismo tema o actividad o si la persona dedica todo su tiempo a la actividad y deja de lado otras actividades o sus relaciones con otras personas. Los intereses especiales pueden ser útiles para ayudar a la persona a aprender nuevas habilidades y estrategias o expandir o introducir nuevas rutinas y actividades.

A las personas con rasgos de autismo con frecuencia les gusta la naturaleza estructurada de la terapia cognitivo conductual (CBT), y pequeñas adaptaciones pueden ayudar a que la terapia tenga más éxito.

A lo largo de mi vida profesional, he formado parte de equipos de diagnóstico multi-disciplinarios, haciendo evaluaciones de autismo, utilizando el test ADOS-II (que consiste en una observación estructurada del niño o adulto que esta siendo evaluado) y entrevistas semi-estructuradas a los padres sobre el desarrollo del niño. Este rol lo he llevado a cabo tanto en el sistema nacional de salud español como en el NHS en el Reino Unido.